Una limpieza incorrecta puede dejar brillos, marcas o zonas desiguales. Esta guía resume cómo actuar según el tipo de mancha y cuándo es mejor pedir una valoración profesional.
Antes de limpiar: identifica el tipo de pintura
No todas las paredes reaccionan igual. Las pinturas lavables soportan mejor la limpieza, mientras que pinturas más porosas pueden absorber agua y dejar cercos. Si no sabes qué pintura tiene la pared, prueba primero en una zona poco visible.
Limpieza básica para polvo y suciedad ligera
Utiliza una bayeta de microfibra seca o ligeramente humedecida. Evita frotar fuerte. Trabaja de arriba hacia abajo para no arrastrar suciedad sobre zonas ya limpias.
Manchas de roces, manos o muebles
Prepara agua templada con unas gotas de jabón neutro. Humedece la bayeta, escúrrela bien y limpia con movimientos suaves. Después pasa otra bayeta solo con agua y seca la zona.
Qué productos evitar
Evita lejía directa, estropajos, amoniaco fuerte, disolventes y productos abrasivos. Pueden comerse el color, abrir brillo o dejar la pared peor que antes.
Cuándo conviene repintar
Si la pared tiene cercos, humedad, desconchones, muchas manchas o diferencias de color, puede ser más rentable sanear y repintar. ESS Canarias puede valorar el estado de la pared y recomendar el acabado adecuado.
¿Necesitas ayuda profesional?
Si la pared presenta humedad, desconchones, manchas difíciles o pintura deteriorada, ESS Canarias puede valorar el trabajo en Gran Canaria y preparar presupuesto sin compromiso.
